Duele más cuando se mueren tan jóvenes

Migración de Escrúpulos XXXVI

Como si no fuera suficiente…

El luto es una vaina muy arrecha, principalmente de lejos. No es que duela más, sino que uno no sabe como drenarlo. No puedes llorar y abrazar a la gente que amas, porque está a millas de distancia; sólo puedes hablar por ellos por teléfono. No puedes siquiera visualizar como luce tu muerto, si la maquillaron lo suficientemente bien para ocultar la falta de oxígeno, si a pesar de todo sigue siendo tan bella, así sea muerta. La vida sigue a tu alrededor, a nadie le interesa excepto a tí, que de paso no tienes con quién hablar en ese país extraño en donde vives… ¿Acaso dar una misa en su nombre, en un idioma que ella siempre se negó a aprender? El dolor lo vuelve a uno bruto, señores…

Los que se fueron, se fueron. Yo espero que a algo mejor, porque sólo eso me da consuelo.

Los que quedamos jodidos somos nosotros, sin ellos… los hermanos, los PADRES.

En mi familia, regentada por mujeres, no suelen llorar. Típico, “tienes que ser fuerte”, dicen. Sin embargo, no conozco nada más sanador que las lágrimas. Sólo vestidos de ella podemos reconquistar el placer de los recuerdos de nuestros seres queridos. Yo lloro (grito, pateleo, me hago mierda, etc.), al igual que mi abuelita. Somos las únicas que solemos tener esta costumbre como terapia. Somos palmeras que se doblan ante la adveridad para -luego- recuperar nuestra forma original.

Mi familia es un roble, dura… espero que lo suficiente para recibir esta nueva embatida:

Mi primo franquito, un corazón puro que se detuvo una tarde de verano en un país lejos de casa cuando un carro arrolló su bicicleta. Tenía tan sólo 27 años. Murió tan solito, que ahora mi familia tiene cruzar el Atlántico para que su cuerpo descanse en suelo patrio.

El dolor quiebra el llanto, atiza el cuerpo, prueba la cordura y enciende la pluma.

Dolor.

Primero Isabel y ahora Franco.

¿Qué cómo están las cosas, prenguntas? “Mal”, respondían en Caracas.

Y yo me quedo sin explicación ni argumentos.

Advertisements

5 Comments

Filed under Caracas, dolor, franco sicurella, Isabel Cristina, luto, muerte

5 responses to “Duele más cuando se mueren tan jóvenes

  1. vicky

    A la familia de Franco.
    Soy la hermana de Michelle (el chino) y fue muy terrible recibir esa noticia, queriamos muchisimo a Franco y mi hermano no ha dejado de llorarlo, fueron muchas cosas las que pasaron juntos. Solo le pido a Dios que le de consuelo a su familia y que donde quiera que este que goce de la paz y la bendicion de Dios. Te vas a convertir en un angel para los tuyos. FRANCO, TE QUEREMOS MUCHO. EVA, CHINO, JHONNY Y KATY.

  2. Anonymous

    Es un momento dificil, y mas aun si estas lejos.Pero no estaba tan solo, Franco era fantastico y tenia muchas personas que lo apreciaban, aqui en Inglaterra, incluyendome. Lo voy a estranar mucho, fue un excelente companero de trabajo y amigo.

    Maribel

  3. Anonymous

    Hay que tener siempre fe…

  4. Anonymous

    El no estaba solo en inglaterra como un amigo de Franco note que el era una persona de confianza en la que uno podia confiar y aprender algo nuevo,y todavia no acepto como se nos fue y le mando mi sentido pesame para la familia, cuando recivi la noticia no lo podia creer, todavia recuerdo que haciamos muchas actividades deportivas juntos, gym, sauna, swimming, mountain bike (en esta el era el lider subiendo la cuesta), football, etc. Siempre te recordaremos Franco

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s