Cuentos de la cripta, parte 500cc

La Jaula de oro VII y Migración de escrúpulos LX

1- ¡Tatatata!*

Parecían unas pelotas antiestrés, pero translúcida. Eloisa la amasaba una y otra vez, como si estuviera preparando una arepa, pero el punto duro la eludía de cualquier modo.
-“Estas podrían ser tus nuevas tetas”, dijo el cirujano sonriendo.
-“¿Ésto?”, replicó Eloisa.
-“Bueno, ESAS específicamente no son porque están contaminadas, las tuyas las voy a comprar en LOCATEL cuando me des la mitad de la plata”, añadió el doctor.
-“Pero Jorgue, yo no tengo TANTA plata”.
-“Tranquila, me las pagas a plazo

2- ¡Ñaca, ñaca!*

“!Mira Eloisa, mira!” Pero la paciente prefería voltear a ver la pared. Le bastaba con el dolor de las cientos de agujas de metal que Jorge había utilizado para administrarle la anestesia local y el castigo de su desnudez tendida en una camilla de frío metal.
Además, estaba Jorge. Sus ojos exudaban un placer tan salvaje como la sangre que salpicaba a su traje de cirujano. “Tanta sangre… ¿es mía?”. Así se cuestionaba Eloisa mientras sentía el bisturí abrirle un bolsillo en el pecho.
“Ya casi termino”, afirmó el cirujano mientras retiraba la cortinita que hasta entonces había ocultado su trabajo. Eloísa no pudo resistir la escena que se reveló ante sus ojos: la bola de silicón ensangrentada intentaba escapar de su pecho mientras Jorge empujaba con fuerza y zurcía con rapidez su piel para atraparla. Eloísa casi pataleó, pero sus piernas estaban sostenidas por una enfermera más fuerte que un guardaespalda de discoteca.
Un beso baboso estampado a la fuerza y una manoseada de piernas rayana en la depravación terminaron por completar la transformación de Eloísa.

3- El consejo de la abuela:

-Para ser bella hay que ver estrellas
-¿En serio?

2- ¡Boing, Boing!

(Lo que dijo el hermano de Eloisa ante los planes de la niña)

Antes de ponerte unas lolas nuevas, piensa en:

-El dolor de espalda deribado de cargar un plástico rebotando a cada salto.
-El dolor deribado en cada pellizco de pezón que te da el amante excitado.
-El dolor de alma de verte al espejo con tu ropa favorita de adolescente, y que parezca una puta de película porno.

Y para rematar, el aura de “debe-tener-un-maní-en-la-cabeza que proyectas a tu alrededor.

Para acompañar mis reflexiones, una canción muy a tono con el tema:

“Tite se murió
hay que enterrarlo
hay que enterrarlo
¿Cuándo entierran a Tite?
¡A Tite lo entierran hoy!”

Ahora, con tetas nuevas, se pueden levantar un “papi” como el del video, para que les llenen el cubo de leche.

P.D.: El post lo hice para corresponder a Cacao, como según Luis es mi costumbre. Les debo la continuación del post de la masturbación en “La Jaula de Oro”.

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2 Comments

Filed under la jaula de oro, Migración de escrupulos, protesis, tetas, venezuela

2 responses to “Cuentos de la cripta, parte 500cc

  1. maryeu

    Me gusto mucho, aqui estamos luis y yo riendonos de tus cosas.
    Y yo no pienso hacerme eso jamas, menos mal que a luis le gusta como son las mias.
    Si no es por tu comentario en el blog no conoceria este blog, a veces los hombres son una vaina, que mejor no sigo ¿creeras tu que luis no me habia dicho nada sobre este blog?
    No suelo comentar mucho mucho, me gusta mas leer, pero te estare visitando.

  2. La tierra del cacao

    En los consejos del “piensa en”, te faltó:

    -Recuerda que si eres rellenita, 500cc de tetas te harán lucir como las compotas de carne con vegetales. Retaca y gorda.

    El video es una belleza.

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