Category Archives: Migración de escrupulos

Sucedió en CaraCaos

MIGRACIÓN DE ESCRÚPULOS LIX

“Como en Caracas todo está candela, hay que mover la cadera”, suele decir un amigo. El punto es que no hay límites. Es un incendio de emociones, una paradoja política, una hipérbole humana… como el femur humano que Cacao se encontró caminando en la calle.

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Bye Bye Caracas

Migración de escrúpulos LVII

De todos los malos ratos que pasé en Caracas, ninguno se compara en crudeza al que viví cuando cursé el taller de narrativa del Celarg. Tenía tan solo 19 años y estaba muy feliz de haber sido seleccionada, por cuanto representaba una oportunidad para mejorar mi pluma, que aunque tenía momentos luminosos, era disconexa en general… como mi vida.

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Remedios la bella vuelve a mí de vez en cuando

Migración de escrúpulos LXIII

Ha pasado casi un año desde su partida, pero aún puedo escuchar su voz de gavilán oriental algunas noches, en sueños. Sueños donde se aparece, bella y grandota, vestida con sus bluejeand apretaditos y sus camiseta de colores chillones. A veces viene para acostarse conmigo en la cama, reclinando la cabeza en mi brazo. Juego a atacarla con mi axila de zorrillo mientras ella ríe histérica de felicidad. Al principio despertaba llorando, con ese gemido mudo y epiléctico de la gente con el corazón roto mientras mi esposo me consolaba con palabras difíciles de entender. Ahora suelo amanecer en paz, devolviendo las risas con toñequerías (caricias) que mi gato recibe feliz y en silencio. Qué irónico, ella que siempre quizo conocer a mi gato, Tuxedo. Probáblemente lo hubiera adorado.

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Cuando Hank visitó Venezuela

Migración de Escrúpulos LXII

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Bukowski es uno de mis autores favoritos y quién me acompaña cuando escribo, especialmente mi novela patético-erótica “La Jaula de Oro”.

La semana pasada lo tuve muy presente. Justo estuve en Caracas con mi gringo en medio de la crisis colombo-venezolana.Sentíamos las miradas casi-asesinas de la gente mientras nos tomábamos unas cervezas en el Gran Café. Mi Hank empezó a fumar como puta, preso de la aprehensión de la gente.

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La web transgeneracional: de cómo mi tío abrió su primer blog

MIGRACIÓN DE ESCRÚPULOS LXI

“Pi, pi, pipi, pipipi, pipipipi.”.A medida que aumentaban las frustraciones de mi tío con WordPress, el aparato de oxígeno aceleraba sus pulsaciones. Fue demasisado bizarro.

Sin embargo me alentaba tener la posibilidad de leer a mi tío en la web. Verán, mi tío tiene más de 70 años de sabiduría. Se le nota en su voz carrasposa pero recia y en su cuerpo seco pero erguido, en el estoicismo con que lleva la traición de sus pulmones. Incluso da un poco de ternura el gesto de su mano, como si sostuviera un cigarrillo ficticio.

Me había olvidado de todo esto, por cuanto no veía a mi tío desde la muerte de mi abuela, casi cuatro años atrás. Una camioneta se paró frente a la funeraria y de ella asomó un niño de 3 años. “!Yta! Ven acá” y ayúdame”, me dijo, mientras abría la puerta para sacar la maleta-tanque.

Fue un encuentro fructífero; me regaló esperanza y sentimiento de arraigo a la historia de mi país. De allí provienen los primeros $100 que me gasté en mi aventura “EEUU” y algo más valioso aún: la colección completa del Correo del Orinoco.

Con el pasar de tiempo me volví a encontrar a mi tío en la Web gracias al correo electrónico y a Skipe. Y mi tío pasó a ser un contemporáneo más en Internet. El paso lógico era que abriera su propio blog.

Pero wordpress me falló al hacer gala de su nerdclusividad. “Solo para geeks”, parecía decirle el montón de pestañas y perolitos a mi tío, que no tenía tiempo para esas pendejadas. Hasta el chamito de mi tío, que ahora estudia segundo grado, le pedía a su papá la computadora porque quería usar Internet para hacer la tarea del colegio. Yo también me arreché perdí la paciencia y abandoné el sitio, más no la misión. De esa manera terminé volviendo a blogger.com. He aquí el resultado.

Admito que tenemos mucho que hacer, pero allí vamos :).

P.D.: Disculpe tío, pero el cuento era demasiado bueno como para NO echarlo. Lo quiero mucho.

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Cuentos de la cripta, parte 500cc

La Jaula de oro VII y Migración de escrúpulos LX

1- ¡Tatatata!*

Parecían unas pelotas antiestrés, pero translúcida. Eloisa la amasaba una y otra vez, como si estuviera preparando una arepa, pero el punto duro la eludía de cualquier modo.
-“Estas podrían ser tus nuevas tetas”, dijo el cirujano sonriendo.
-“¿Ésto?”, replicó Eloisa.
-“Bueno, ESAS específicamente no son porque están contaminadas, las tuyas las voy a comprar en LOCATEL cuando me des la mitad de la plata”, añadió el doctor.
-“Pero Jorgue, yo no tengo TANTA plata”.
-“Tranquila, me las pagas a plazo

2- ¡Ñaca, ñaca!*

“!Mira Eloisa, mira!” Pero la paciente prefería voltear a ver la pared. Le bastaba con el dolor de las cientos de agujas de metal que Jorge había utilizado para administrarle la anestesia local y el castigo de su desnudez tendida en una camilla de frío metal.
Además, estaba Jorge. Sus ojos exudaban un placer tan salvaje como la sangre que salpicaba a su traje de cirujano. “Tanta sangre… ¿es mía?”. Así se cuestionaba Eloisa mientras sentía el bisturí abrirle un bolsillo en el pecho.
“Ya casi termino”, afirmó el cirujano mientras retiraba la cortinita que hasta entonces había ocultado su trabajo. Eloísa no pudo resistir la escena que se reveló ante sus ojos: la bola de silicón ensangrentada intentaba escapar de su pecho mientras Jorge empujaba con fuerza y zurcía con rapidez su piel para atraparla. Eloísa casi pataleó, pero sus piernas estaban sostenidas por una enfermera más fuerte que un guardaespalda de discoteca.
Un beso baboso estampado a la fuerza y una manoseada de piernas rayana en la depravación terminaron por completar la transformación de Eloísa.

3- El consejo de la abuela:

-Para ser bella hay que ver estrellas
-¿En serio?

2- ¡Boing, Boing!

(Lo que dijo el hermano de Eloisa ante los planes de la niña)

Antes de ponerte unas lolas nuevas, piensa en:

-El dolor de espalda deribado de cargar un plástico rebotando a cada salto.
-El dolor deribado en cada pellizco de pezón que te da el amante excitado.
-El dolor de alma de verte al espejo con tu ropa favorita de adolescente, y que parezca una puta de película porno.

Y para rematar, el aura de “debe-tener-un-maní-en-la-cabeza que proyectas a tu alrededor.

Para acompañar mis reflexiones, una canción muy a tono con el tema:

“Tite se murió
hay que enterrarlo
hay que enterrarlo
¿Cuándo entierran a Tite?
¡A Tite lo entierran hoy!”

Ahora, con tetas nuevas, se pueden levantar un “papi” como el del video, para que les llenen el cubo de leche.

P.D.: El post lo hice para corresponder a Cacao, como según Luis es mi costumbre. Les debo la continuación del post de la masturbación en “La Jaula de Oro”.

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Caracas, un amor fracasado

Migración de escrúpulos LIX

La última vez que estuve en Caracas, la ciudad me robó el ultimo motivo que tenía para volver a ella. “Vete y no vuelvas… a menos que sea de visita”, me dijo rotunda. Eso sí, lo hizo sin aspavientos, en el medio de la fiesta, justo cuando estaba borracha, para evitar que me pegara tan duro.

La rumba no paró ni un instante durante el tiempo que estuve en la querida Caracas. Bueno, quizás sí paró durante el tiempo que estuve mendigando una prueba de haber trabajado en un periódico que se fue a la quiebra por una mala apuesta política o mientras esperaba infructuosamente en la universidad por unas notas selladas por el decano.

Lo cierto es que el reloj se detuvo cuando la mujer que entrevistaba a los seleccionados para la beca me preguntó por una constancia de estudio “oficial” que le demostrara a ella que sí estaba estudiando el posgrado en Miami. No tenía nada de “ese calibre” en mis manos; me lo negaron por falta de pago. A los gringos no les interesaba CADIVI ni Chávez, tan solo eran excusas ridículas para no soltar los dólares.

Así que volví a las noches tibias del Ávila. Quería olvidar mi fracaso, ahogarlo en besos, esterizarlo en alcohol, vestirlo de frivolidad. De esa manera no me importó ni los carritos por puestos reggetoneros, ni los pies sucios de aguas cloacales, ni las llamadas no devueltas de mis ex compañeros de clases.

Total, si no tiene solución, ¿para qué preocuparse?

Caracas es un “cangrejo”; un enigma casi imposible de resolver… pero vivible.

¿En serio? ¿Cómo llevar con dignidad tu propio fracaso, tu amor no correspondido?

Tenías razón, Cacao.

Ahora me retiro a mirarme en el espejo, para ver si lloro o no.

(El dibujo es mío y pertenece a la serie “Mal de ojo”. La foto también es mía)

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